Incineración de la Máscara de barro, sanación de la quemadura de primer grado en las arterias del corazón, rescate del cerebro que se situaba en la vitrina para exhibición de fenómenos, conversión a vegetarianos a los caníbales devoradores de sueños, iluminación de fe para el dedo inquisidor que apuñalaba estigmas, carnaval de confianza y trabajo mutuo sepultando con confeti los besos ácidos que carcomían las miradas amorosas, funeral místico para los corazones en almíbar rotos por asesinos insaciables, dolor en las costillas de vidas pasadas por donde galopan los perros de fuego en la senda de sus reconstrucciones...
Muy interesante el juego de palabras de tu entrada, saludos
ResponderEliminarvolveré